Día a día, despertamos en una realidad distinta a la que soñamos cada noche, caminamos hacia el destino que nos obligan a elegir, deseando libertad, extrañando el correr de la mano de esa persona, sin importar lo que piensen, ni lo que pueda suceder, porque vas de su mano, y lo demás, desaparece.
De mirar hacia abajo con desesperación, levantar la vista, y que ella este ahí, sonriendo, ese sentimiento que me llena como persona, y me completa la vida.
Cuando estas a su lado, no existe ser vivo en la zona que consiga estropear el momento, ella es la luz en la oscuridad, que te ayuda a caminar, no te deja caer.
Soy esa chica camuflada en la sombra de un árbol, que espera a que alguien se siente a su lado, la abrace, y la ayude a seguir adelante, pero que la den razones para hacerlo.
A veces, necesito tu mano para caminar, porque no me aguanto en pie, y simplemente, porque eres la única persona que me ayuda a seguir en el camino, aunque todo sean baches y piedras, porque hay que saltarlas, y seguir caminando, sin mirar atrás.
Camina conmigo de la mano hasta el final de este largo viaje, que queda mucho que vivir, y quiero que sea junto a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario