miércoles, 7 de marzo de 2012

Dime dónde, que yo ya me ocuparé de no ir.

No voy a contestar a estupideces, ni a estúpidos que no merecen mis respuestas. No pienso arriesgarme de nuevo a que me hagan llorar, sé llorar sin la ayuda de nadie, pero gracias por el intento.
Todos sabemos llorar de tristeza, pero ¿te has detenido alguna vez a llorar de alegría? La verdad, yo si, y es el mejor sentimiento del mundo.
Bueno, no soy de las que se muestra llorando, soy de las que contienen las lágrimas para desahogarse con la soledad, que por cierto, es la única que me comprende
¿Cobarde por hacer esto? Me niego, más bien lo hago para que nadie me recuerde con tres lágrimas en mis mejillas, si no con una sonrisa en la cara, que por lo visto, provoca más sonrisas, pero no soy quien para juzgar a quien hago feliz y a quien no.
Ya que la vida es puta y efímera, pienso vivirla con una sonrisa, y si me toca llorar, lo haré totalmente en silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario