Eres tal caso perdido, que ni me importa lo que hagas o digas, pero tan solo pedí una mínima de respeto, que te dedicaste a pisotear.
Te consiento que me insultes, te consiento que pueda contar tus neuronas con los dedos de una sola mano, pero no consiento que a base de hechos tires esa autoestima que tanto me costó alcanzar por la borda.
No pienso dejar esto como si nada hubiera pasado, no por ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario