Hace mucho tiempo que necesitaba que algo me demostrara que mis palabras valen más que los hechos de algunos. Quizás tu calles con un beso, pero yo con diez palabras callo, hago reflexionar, y cambio. Nunca subestimes el poder de la palabra.
Yo soy quien decide, decida lo que decida, si me equivoco, aprendo, si acierto, disfruto, pero esto es como el respirar, o aprendes solo, o mueres.
Mando en mi vida, elijo mis caminos, y si no estas en el, es porque no me has demostrado que deberías ni aparecer.
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