jueves, 12 de abril de 2012

Ahora todos van de tristes.

Por esa gente, persona a persona, que su peor problema es no saber que ponerse al día siguiente, suspender un examen, o no poder dormirse. Compadezco a los que su peor problema es no querer volver a casa para evitar problemas, a los que tienen que luchar día a día por su vida entera, a los que tienen que sacarse un curso entero en una sola evaluación a causa de problemas sanitarios.
¿Ahora? Todos van de tristes, pero no tienen ni puta idea de soledad, de sentir que no les queda nada, de ver como su vida se deshace en pedazos delante de su jodida cara, y tienen el corazón en un puño, y la realidad de frente.
Tu lloras por el día que es hoy, yo lloro por intentar sobrevivir día a día.

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