jueves, 26 de julio de 2012

Judas no te escondas.

Cállate, y demuestra. Deja de fingir, y sincera. Deja de hacer daño, realmente, ¿de que te sirve?
Al fin y al cabo todos acabamos dándonos cuenta de quienes están de verdad, y quienes no.
Los que te ven llorar y se disponen y a secarte las lágrimas, aun que sea con la manga de su sudadera preferida. De esos, que ven que la lluvia tan solo produce que llueva en tus mejillas más de lo normal, pero enseguida te conseguirán un jodido paraguas, hecho de abrazos, sorpresas, o simplemente, palabras. Hablo de esos, que saben perfectamente que lloras cuando no te ve nadie, cuando no te quedan parches, y aun así, te sacan la máxima sonrisa, hasta cuando no la necesites.
No es amigo el que te busca, si no el que te encuentra. El que desvela mejor tus silencios, que tus palabras. El que recibe cada una de tus indirectas, cada uno de tus 'me encuentro bien, no te preocupes', y hacen que sean de verdad.
Aquellos que te saben perdonar, aun que sea al cabo de un tiempo, el que te quiere con tus defectos, con tus obstáculos, con tus rayadas, desde las más insignificantes, hasta las importantes, los que te aceptan aun que engordes, aun que cometas errores estéticos. Hablo de los que los TE QUIERO son DE VERDAD.

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