Me encontraba bajo el titileo de una luz blanca, mirando fijamente el café que sostenía en mi mano derecha y el cigarro que se consumía poco a poco entre mis dedos.
No sé si es porque era demasiado temprano, o simplemente ya se había convertido en un estado anímico lineal producido por los constantes días de confusión, pero cada vez era menos capaz de sentir algo.
Aun así, me seguía costando levantarme de la cama o encontrar un motivo por el que poner mis pies en la tierra, me refugiaba en libros de poesía que hablan de cómo al perder, ganamos otra historia que contar, o una simple experiencia.
"Cada vez más arriba, Aida, tu puedes" Por mucho que me lo repitiese, las cosas seguían cayendo.
No sé que hago aquí, apoyada en una mesa blanca llena de cortes; qué hago que no estoy poniendo mi vida de nuevo en una balanza para colocar mi cabeza por encima de los hombros. Qué hacer, por qué, y cuándo.. Solo busco respuestas.
jueves, 19 de febrero de 2015
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