viernes, 10 de marzo de 2017

Desde que ya no estás duelen mucho más las heridas,
llueve y hace frío,
la noche es más oscura,
los errores pesan más que los aciertos.
Desde que ya no estás no huele a navidad en diciembre,
la rebeldía se convierte en negación,
y la motivación en desgracia.
Todavía pienso que solo estas jugando al escondite dentro de ese nuevo tu,
como solíamos hacer
y ahora me escondo sola
sin nadie que me busque
nadie que me cante canciones antiguas
y me encuentre en lo más profundo de mi.
Ya no estás y a veces te echo de menos,
aunque me culpe por hacerlo,
y lo que más duela sea la indiferencia,
lo reversible se hizo innegociable,
lo blanco, oscuro,
y yo, solo soy una niña perdida
en algún vagón de un tren
que no sabe a donde va.

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