Las noches siguen siendo aterradoras.
Sigue esa división en mi que se muere por tenerte y por mantenerme segura.
Es curioso lo bien que me siento y a la vez las ganas que tengo de compartirlo contigo, aun siendo consciente de que el motivo de estas ganas de vivir es que ya no estés.
Es curioso como me siento libre por no tenerte aquí durmiendo conmigo pero encadenada poe tu dependencia y mis miedos.
Pero lo más curioso es, que aún teniendo mis muros derretidos, sigo en pie manteniendo mi puesto como salvadora. En mi, y en los míos.
Conseguiré sobrevivir aunque me haya planteado quitarme la vida.
Conseguiré encontrar la orilla en este naufragio que es tu compañía y deseo.
Conseguiré llegar a casa, tumbarme en la cama en la que antes estabas tu, y no pensar en ti, no pensar en el orgullo que me ofrece esta locura de liberación, no pensar en los momentos de euforoa que viví contigo. Nuestra historia a acabado.
La oscuridad me guía hacia la motorrierra que parte las cadenas. la oscuridad me guía en este túnel tan tétrico. La oscuridad será hoy por hoy mi mejor compañera, con ella lloro y descubro, afirmo y sonrío, fumo y me libero. La oscuridad me ha impulsado a alejarme de ti. La oscuridad es mi vela.
viernes, 23 de junio de 2017
La oscuridad es mi vela.
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