Un día, de estos en los que te levantas lentamente y automáticamente te pones la mejor canción, la que te recuerda a alguien especial, y sonríes. Ves tu serie favorita, y más tarde recibes la mejor sorpresa que te puedas llevar. Y por impulso, subes a ver a alguien especial. Bueno, yo me he levantado muy poco a poco, y en mis oídos Si te vas. Un bicho llamó a mi puerta minutos más tarde, y escribo esto en un bus, llegando a casa de mi pequeña A doble. Son los pequeños detalles, los que hacen que tengas una sonrisa para todo el día, que duran de verdad, y no son forzadas. Pequeños detalles que marcan la diferencia, tal y como me dijo una gran persona. Tan solo me fijo en lo pequeño, para que me haga grande, entonces todo irá perfecto.
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