¿Recuerdas cuando te contaba aquellas historias? Historias sobre como desaparecería sin que nadie lo supiera; historias donde el tiempo era un elemento cínico, ya que desvanecía lentamente; historias, en las que no era el cómo, ni el cuándo, ni el dónde, era el con quién.
Hablando de desvanecer, y para ponerte un ejemplo, imagina el humo de un cigarro. Como lo inhalas, y cuando lo expulsas, poco a poco desaparece, y no eres consciente de que sigue ahí pues no consigues verlo, pero sigue. Digamos que esto es igual, seguiré ahí, sabiendo cómo estáis y dónde, mas en la sombra.
Lo que ocurre es que nosotros llegamos a un lugar, conocemos nueva gente, experimentamos cosas nuevas, pero, cuando ya esta todo hecho, y todas las promesas cumplidas, ¿qué te ata a ese lugar? Tan solo sientes que ya has hecho todo lo que tenías que hacer alli, a por el siguiente.
Tantas cosas que agradecer, y tan pocas palabras para describir como me siento. Tan solo haré lo que tenga que hacer, el pasado persigue hasta que se olvida, y el futuro nunca llega a gusto de todos.
lunes, 1 de julio de 2013
Historias de sombras y humo.
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