viernes, 4 de octubre de 2013

Ni mis pulmones me dan un respiro.

Junto a una brisa de otoño, llegó tu olor a mi. Una bocanada de recuerdos, un suspiro de nostalgia.
Buscaba entre tanta gente lo imposible, que estuvieras allí. Mi puta droga, me consumes y tengo mono de ti, no puedo desengancharme, o eso pensaba.
Amo recordar, pero solo me gusta cuando soy consciente de que podré volver a vivirlo. El problema vino cuando te recordé y no me visitó ni la hermosa nostalgia, ni la adictiva melancolía, tan solo eras una página más en un libro eterno, como las noches que pasé en tu ausencia.
Ya ha terminado, el esperar tus sonrisas, ansiar tus besos, añorar tu palabrería, porque que tenga un vacío no significa que puedas llenarlo.
Dame tres segundos para olvidarte del todo, en cuanto termine de escribir la última memoria de una ex-enamorada.

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